SATYRICON llegaban a Madrid presentando su nuevo álbum homónimo, dispuestos a continuar acrecentando su leyenda, una trayectoria forjada a base de buenos discos y grandes directos en los que Satyr y Frost han sabido rodearse de un envidiable equipo de músicos para llevar a escena sus composiciones. A pesar de ser miércoles y de que no vivimos la mejor época para hacer gastos extraordinarios, los cierto es que la madrileña sala Shoko (que está ganando mucha popularidad últimamente) acogió una entrada nada desdeñable para recibir a los noruegos.

Sin embargo antes de dar la bienvenida a SATYRICON la noche la abrirían los taiwaneses CHTHONIC.

Crónica de David Rodrigo (Coon) de MetalCry.com

El quinteto de Taipei llegaba por primera vez a España después de haber pasado muchas noches sobre escenarios europeos y lo hacían con energía y muchas ganas de ganarse al público que les observaba, para muchos de los cuales aún eran casi unos desconocidos, pese a sus quince años de trayectoria y sus siete discos de estudio, el último de los cuales, titulado “Bú-Tik”, presentaban durante esta gira. Con una estética inspirada en los Ocho Generales del Infierno de la cultura taoista, la banda arrancó su concierto con “Oceanquake” y “Supreme Pain For The Tyrant”, dejando constancia de un metal potente y agresivo pero cargado de melodía, recogiendo elementos de grupos como SLIPKNOT, CRADLE OF FILTH, DIMMU BORGIR o CARACH ANGREN. La impresión general fue muy positiva y aunque el público no se mostró muy efusivo (todos esperaban a los cabezas de cartel) el grupo recibió su dosis de aplausos y vítores, en especial tras temas como “Next Republic” y “Defenders Of The Bú-Tik Palace” y gracias al buen hacer de Freddy Lim como frontman y a la fantástica actuación de la hermosa bajista Doris Yeh, que dio una auténtica lección interpretativa. Su concierto cumplió con creces la labor de calentar el ambiente para SATYRICON y la banda se mostró cercana a su público, atendiendo las peticiones de autógrafos y fotos tras la actuación.

La banda de Satyr y Frost no hace concesiones y quisieron dejarlo muy claro durante su actuación. La intro de su reciente disco homónimo fue la encargada de calentar motores antes de que el grupo se lanzara a la interpretación de “Hvite Krists Dod” y “Now, Diabolical”, un tema que se ha convertido ya en un clásico del grupo y que fue una de las canciones más coreadas de la noche. El público se entregó a la banda, que encadenó tema tras tema en su setlist sin parones y casi sin comentarios con el público. SATYRICON habían llegado para conquistar el escenario (aunque Frost parecía más decidido a derribarlo ¡que animal!) y sabían exactamente como hacerlo. Satyr tiene una presencia enorme en escena y un gesto suyo era suficiente para encender al público, que no dejó de levantar los cuernos, corear los temas y agitar las melenas al frenético ritmo de la batería. Con temas como “Ageless Northern Spirit”, “Our World, It Rumbles Tonight” (uno de los cortes mejor recibidos de la noche) o “Nekrohaven”, los noruegos hicieron suya la sala y dejaron claro porqué son considerados como una de las bandas más en forma de la escena blacker.

A pesar de que, para mi gusto, alguno de los pasajes instrumentales y ambientales se hizo demasiado largo y denso, lo cierto es que la actuación de SATYRICON nos llevó a todos a un derroche de energía y a respirar el frío aire nórdico, impulsados por una omnipresente batería y apoyados en el bajo de Silmaeth, que cuajó una actuación sobresaliente, dándole al grupo el empaque que requiere. El concierto ganó fuerza e intensidad con cada tema y la recta final con cortes como “Forhekset”, “To The Mountains” y “Repined Bastard Nation” dejó al público ansioso por los bises, que se tradujeron en una descarga inmisericorde de black metal en los acordes de “Mother North”, “Fuel For Hatred” y “K.I.N.G.”, terminando su actuación con algunos de los momentos más potentes y agresivos de la noche. Un breve intercambio de opiniones con los asistentes confirmó mi impresión inicial: había sido un gran concierto para el grupo. No se si seré yo o si es que los astros se han alineado últimamente, pero desde hace meses las noches madrileñas se miden en conciertazos: esperemos que dure mucho y que SATYRICON no nos hagan esperar otros seis años antes de volver por aquí.

Crónica de David Rodrigo (Coon) de MetalCry.com

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