Fieles a su cita antes del Ragnarok, Johan Hegg y los suyos están de vuelta una vez más con una fórmula que muchos pensaban se acabaría con un par de discos, pero que sin embargo siempre consiguen modificar y se reinventan disco tras disco sin dejar de sonar a ellos mismos, death melódico con temática vikinga y siempre centrados, centradísimos en las melodías de guitarra de Olavi y Johan (Söderberg).

Parece una fórmula sencilla, pero no lo será tanto cuando pocos perduran haciéndolo.

Crítica de Angel Ruiz de RafaBasa.com


Pusieron el listón muy muy alto con “With Oden on our side” y más o menos lo mantuvieron con “Twilight of the thunder god”, siendo a  mi parecer “Surtur Rising” un más que digno heredero, y probablemente una de las mejores portadas de su carrera, digna de la mejor camiseta que pueda lucirse. En mi humilde opinión este “Deceiver of the gods” mantiene los estándares de calidad que se esperan de ellos sin ningún problema, aunque hay opiniones encontradas al respecto, habitualmente siendo las malas lenguas las que provienen del otro lado del charco y de México “para arriba”, por lo cual son opiniones que ignoro por sistema, por diferencia de tendencias y en muchos casos desconocimiento total de la cultura europea y sus gustos en cualquier terreno.

La cosa comienza con uno de los dos temas que lanzaron como adelante y que todos conocemos ya, “Deceiver of the gods”, épica brutal de principio a fin en las guitarras, los primeros compases ponen los pelillos de punta y son un perfecto indicativo de lo que viene después, un tema que se recuerda casi desde la primera escucha. “As loke falls” comienza de modo más pausado, y he dicho comienza, porque tras el alarido inicial de Johan,  Olavi y Söderberg tienen protagonismo absoluto, aunque eso no es ninguna novedad en AMON AMARTH, pues es precisamente lo que los ha hecho grandes. De nuevo un corte que se graba a fuego en la mente, aunque no tenga la contundencia quizá de “Death in fire” o “Victorious march”, pero recuerda vagamente a la segunda.

“Father of the Wolf” trata sobre Gullveig, la giganta tres veces muerta y resucitada que provocó la guerra entre los Aesir y Vanir, un tema algo repetitivo y dentro de la media sin más a mi parecer, muy inferior desde mi punto de vista a “Shape shifter”, el otro tema de adelanto del disco, mucho más potente y pesado, dedicado a la persona de Loki, padre de la serpiente Jormungar y el Lobo Fenrir entre otros, mentiroso compulsivo y enemigo de todos, el Morgoth vikingo vamos.

“Under siege” es un corte más heavy y un tanto menos extremo, cargado de la nostalgia y miedo de los que saben van a morir como relata la historia, muy diferente a “Blood Eagle”, donde la batería de Fredrik arranca a todo trapo en un tema corto en intenso, sin lugar a florituras o épica, todo lo contrario a “We shall destroy”, ideal para airear las melenas a medio tiempo mientras nos empapamos del ambiente de la batalla en un muro de escudos.

“Hel” versa sobre infierno de nieblas nórdico, más conocido como Hellheim, situado en un recóndito rincón de Nifelheim, donde reina la giganta Hela y su can Garm, y se trata en lo musical de algo muy poco habitual dentro de la discografía de AMON AMARTH, pues no solo añaden coros y arreglos varios (aun contando con una línea general muy agresiva) sino que cuentan con la colaboración de nada más y nada menos que Messiah Marcolin (ex- CANDLEMASS) haciendo las voces claras. Este tema ha levantado ampollas y nadie se pone de acuerdo sobre él, personalmente considero que como curiosidad y algo puntual es, sencillamente, brillante. Eso sí, que no sigan por ese camino.

“Coming of the tide” es un tema más old school, pero aquí es donde se ve que este trabajo es algo más oscuro que sus anteriores, lo que hace que sea algo más difícil, y sobre todo, que haya opiniones dispares. Cierra el redondo de forma soberbia a mi parecer “Warriors of the north”, volviendo de nuevo la épica bélica habitual gracias las guitarras y una letra de esas que dan ganas de bajar a la ferretería de la esquina, comprarse un hacha y declararle la guerra a alguien.

La verdad es que este “Deceivers of the gods” es un tanto diferente a otros lanzamientos de AMON AMARTH,  más oscuro, menos directo y algo más complejo de lo habitual, pero aunque raramente estoy de acuerdo con la frase “mejora con las escuchas”, esta vez así es, y soy consciente de que esto generara muchas discusiones al respecto, pero lo afirmo, tras varias escuchas el disco se hace mucho más asequible. Y de cualquier modo esto es AMON AMARTH, que no se asuste nadie, no se han pasado al metalcore ni nada por el estilo.

Tracklist:

  1. Deceiver of the gods
  2. As Loke falls
  3. Father of the Wolf
  4. Shape shifter
  5. Under siege
  6. Blood Eagle
  7. We shall destroy
  8. Hel
  9. Coming of the tide
  10. Warriors from the north

Crítica de Angel Ruiz de RafaBasa.com

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